InicioNacionalesLa ermita de los negros de mina: un capítulo de la historia...

La ermita de los negros de mina: un capítulo de la historia que dio origen a los mina

Por Roberto Veras

SANTO DOMINGO, RD.-

Cuando la Corona española permitió el asentamiento en la parte oriental de la isla de grupos de negros procedentes de la zona bajo dominio francés, una de las principales condiciones impuestas fue su incorporación a la religión católica y su dedicación a las labores agrícolas. A estos grupos, formados por negros libres o libertos, se les asignó una demarcación que con el paso del tiempo llegaría a conocerse como Los Mina.

Los nuevos habitantes no solamente tenían que trabajar la tierra para garantizar su alimentación, sino también cumplir con las disposiciones religiosas establecidas por las autoridades coloniales. La conversión al catolicismo era considerada un requisito fundamental para su integración dentro del orden social establecido por la Corona española.

En aquellos primeros tiempos, los habitantes de Los Mina debían trasladarse hasta la ciudad de Santo Domingo para recibir instrucción religiosa y participar en las actividades de la Iglesia. La Catedral Primada de América era uno de los principales centros religiosos de la colonia y allí debían acudir para recibir las enseñanzas cristianas.

El problema era que el camino no era sencillo. Para llegar desde la zona donde estaban asentados hasta la ciudad de Santo Domingo, los habitantes tenían que cruzar el río Ozama en pequeñas embarcaciones o yolas. El traslado implicaba tiempo, esfuerzo y riesgos, especialmente para una comunidad que se encontraba alejada del centro urbano.

La situación también planteaba dificultades desde el punto de vista higiénico. En una época en la que no existían desodorante para manejar el mal olor, la concentración de personas en las proximidades del río podía generar olores desagradables y condiciones poco apropiadas, particularmente cuando se producían concentraciones de autoridades y pobladores.

Ante estas dificultades, las autoridades coloniales comenzaron a considerar la necesidad de establecer un espacio religioso más cercano a aquella comunidad. De esa manera surgió la idea de construir una pequeña ermita destinada a los negros de Mina, evitando que tuvieran que realizar constantemente el largo desplazamiento hasta la Catedral.

La construcción de esta ermita se vincula con la administración del gobernador Francisco Segura y Sandoval, quien habría dispuesto su edificación como parte de las medidas destinadas a atender las necesidades religiosas de aquella población. La obra contó, según la tradición histórica, con la orientación de religiosos franciscanos.

La ermita no debe verse solamente como un pequeño templo religioso. Su existencia representa también una parte importante de la historia social de Los Mina, porque muestra cómo una comunidad de origen africano fue desarrollándose alrededor de sus propias necesidades, creando espacios de culto y de convivencia.

Con el paso de los siglos, aquel territorio experimentó profundas transformaciones. Lo que originalmente fue una zona rural destinada al asentamiento de los negros de Mina terminó convirtiéndose en uno de los sectores más importantes y poblados de lo que hoy conocemos como Santo Domingo Este.

Por eso, hablar de la antigua ermita de Los Negros de Mina es hablar también de los primeros capítulos de la historia de esta comunidad. Aquel pequeño templo, levantado para acercar la enseñanza religiosa a sus habitantes, forma parte de una memoria histórica que merece ser investigada, documentada y transmitida a las nuevas generaciones de Los Mina y de Santo Domingo Este.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -spot_img

Más Popular

Comentarios recientes