Por Roberto Veras
SANTO DOMINGO ESTE, RD.-
Como conocedor de la historia municipal de Santo Domingo Este, considero justo recordar una de las frases que marcó el inicio del segundo gobierno municipal del municipio y el primero encabezado por Juan de los Santos. En su discurso de toma de posesión expresó: «Nuestra gestión no se quedará paralizada ante el muro de las lamentaciones ni en permanentes preocupaciones, sino en ocupaciones, acciones y trabajo positivo a favor de una mejor calidad de vida para los munícipes de Santo Domingo Este.» Aquellas palabras se convirtieron en una declaración de principios que orientó buena parte de su administración.
Gobernar un municipio con el crecimiento poblacional y las múltiples necesidades de Santo Domingo Este nunca ha sido una tarea sencilla. Las demandas por mejores calles, espacios deportivos, áreas comunitarias y servicios básicos siempre han superado los recursos disponibles. Sin embargo, la administración de Juan de los Santos optó por impulsar un programa de obras que dejó una huella visible en numerosos sectores del municipio.
Durante sus dos períodos al frente del Ayuntamiento se construyeron decenas de canchas deportivas que brindaron a miles de jóvenes espacios adecuados para la práctica del deporte, alejándolos de los riesgos de la delincuencia y fomentando la integración comunitaria. Estas instalaciones se convirtieron en puntos de encuentro para la recreación y la convivencia familiar.
Asimismo, fueron ejecutados importantes programas de construcción de aceras y contenes en diferentes barrios, mejorando la movilidad peatonal y contribuyendo a elevar la calidad del entorno urbano. Estas obras, aunque muchas veces pasan desapercibidas con el paso del tiempo, representan una inversión permanente que beneficia diariamente a los ciudadanos.
Otro de los aportes de aquella gestión fue la construcción de salones multiusos, espacios destinados al desarrollo de actividades culturales, educativas, sociales y comunitarias. Estas infraestructuras permitieron fortalecer la organización de las juntas de vecinos y ofrecer lugares dignos para reuniones, capacitaciones y eventos de interés colectivo.
A estas realizaciones se sumaron otras intervenciones en parques, iluminación, infraestructura comunitaria y apoyo a iniciativas deportivas y culturales que contribuyeron a mejorar la calidad de vida de los habitantes del municipio. Cada obra respondió a necesidades específicas planteadas por las comunidades y evidenció una política de acercamiento con los sectores populares.
La historia municipal debe escribirse con objetividad y equilibrio. Cada administración tiene aciertos y desaciertos, pero el juicio histórico debe sustentarse en los hechos y no en simpatías o diferencias políticas. Cuando una gestión ejecuta obras que permanecen al servicio de la población, corresponde reconocerlas con la misma honestidad con que también pueden señalarse sus debilidades.
Sería una mezquindad desconocer las realizaciones alcanzadas durante los dos períodos de Juan de los Santos al frente del Ayuntamiento de Santo Domingo Este. Independientemente de las posiciones políticas de cada ciudadano, las obras ejecutadas forman parte del patrimonio municipal y constituyen un legado que ha servido durante años a miles de familias.
La memoria histórica exige reconocer a quienes, desde la administración pública, contribuyeron al desarrollo del municipio. Recordar las palabras pronunciadas por Juan de los Santos en su toma de posesión también implica evaluar si su gestión procuró convertirlas en hechos concretos. A la luz de las obras construidas y del impacto que muchas de ellas aún tienen en las comunidades, resulta justo afirmar que una parte importante de aquellos compromisos encontró expresión en acciones que contribuyeron al crecimiento y fortalecimiento de Santo Domingo Este.


