Por Redacción SDE digital.-
Un incendio de gran magnitud se registró este sábado en un depósito de transferencia de basura ubicado en Cancino Adentro, Santo Domingo Este, provocando una extensa columna de humo visible desde distintos puntos de la zona y generando preocupación entre los residentes cercanos.
De manera preliminar, se informó que el fuego habría comenzado luego de que una persona, presuntamente de nacionalidad haitiana, encendiera un colchón con la intención de extraer los hierros o resortes que contenía. De confirmarse esta versión, el hecho revela los riesgos que representa permitir que personas manipulen residuos y materiales inflamables dentro de un área destinada exclusivamente al manejo de desechos.
Más allá de la nacionalidad de la persona involucrada, lo preocupante es que alguien pueda entrar o permanecer en un espacio donde se acumulan grandes cantidades de basura y tener acceso a materiales que pueden provocar incendios. La crítica debe dirigirse a la falta de controles, vigilancia y protocolos de seguridad que permitan evitar este tipo de situaciones.
También resulta necesario revisar la actuación de quienes intervienen diariamente en el sitio de transferencia. Si existen personas que seleccionan, remueven, queman o manipulan desechos dentro del área, las autoridades municipales deben determinar quiénes son, bajo qué condiciones realizan esas actividades y quién permite su permanencia en el lugar.
El Ayuntamiento de Santo Domingo Este tiene la responsabilidad de garantizar que los espacios destinados a la transferencia de residuos funcionen bajo condiciones adecuadas de seguridad, higiene y control. No se puede esperar a que ocurra un incendio de grandes proporciones para comenzar a investigar una situación que, aparentemente, podría ser consecuencia de prácticas que se vienen realizando de manera irregular.
Este tipo de incidente también debe servir para llamar la atención sobre el problema general del manejo de los residuos sólidos en Santo Domingo Este. La basura no puede convertirse en una fuente permanente de contaminación, incendios y riesgos para los trabajadores y las comunidades cercanas. Se requiere una política más organizada, con vigilancia permanente y alternativas para quienes sobreviven de la recuperación de materiales reciclables.
Las autoridades municipales deben investigar a fondo las causas del incendio, establecer responsabilidades y adoptar medidas para impedir que hechos similares vuelvan a ocurrir. La ciudadanía merece instalaciones seguras y un sistema de manejo de residuos que no dependa de la improvisación, sino de la planificación, la supervisión y el cumplimiento de las normas.


