Por redacción SDE digital.-
En su traslado de oficinas en Santo Domingo del Palacio Presidencial hacia la ciudad de Santiago, el presidente Luis Abinader destacó el crecimiento que ha experimentado esa provincia y planteó que, de la misma manera en que aumenta la población, también deben crecer los servicios básicos que sostienen la calidad de vida de sus habitantes. Entre esos servicios, el suministro de agua potable ocupa un lugar fundamental, debido a su impacto directo en los hogares, las actividades productivas, el comercio, la industria y el desarrollo urbano. En ese contexto, el mandatario informó sobre la proyección de ampliar el Acueducto Cibao Central, con una inversión aproximada de RD$9,000 millones.
La iniciativa parte de una realidad que viven Santiago y otras comunidades de la región: el crecimiento demográfico y urbano genera una demanda cada vez mayor de agua potable. Cuando una ciudad se expande, no solamente necesita nuevas viviendas, calles, centros educativos, hospitales y espacios comerciales; también requiere que sus redes de agua, alcantarillado, energía y demás servicios públicos tengan la capacidad suficiente para acompañar ese desarrollo. La ampliación del Acueducto Cibao Central busca precisamente responder a ese desafío, fortaleciendo la infraestructura necesaria para garantizar un suministro acorde con las necesidades presentes y futuras.
De acuerdo con lo expresado por el presidente Abinader, el proyecto no estaría limitado exclusivamente a Santiago, sino que tendría incidencia en otros territorios que también dependen de un sistema de abastecimiento capaz de responder al crecimiento de sus comunidades. Entre las zonas mencionadas figuran Licey al Medio, Tamboril y comunidades de la provincia Espaillat. Esto convierte la obra en una intervención de alcance regional, ya que el agua potable no entiende de límites municipales cuando se trata de planificar sistemas de abastecimiento eficientes y sostenibles para una población que continúa aumentando.
Una inversión cercana a los RD$9,000 millones representa, además, un esfuerzo importante del Estado dominicano en materia de infraestructura hidráulica. Pero más allá de la cifra, lo verdaderamente importante será la capacidad de la obra para traducir esa inversión en un servicio más estable, con mayor cobertura y capacidad de respuesta ante el crecimiento de la demanda. Los grandes proyectos de agua requieren planificación, supervisión técnica, mantenimiento permanente y una visión de largo plazo, porque construir nuevas infraestructuras es solamente una parte de la solución; también es necesario garantizar que puedan operar adecuadamente durante los próximos años.
El crecimiento de Santiago ha convertido a la ciudad en uno de los principales polos urbanos, económicos y productivos de la República Dominicana. Ese proceso de expansión trae consigo nuevas oportunidades, pero también mayores responsabilidades para las autoridades. Cada nuevo proyecto habitacional, cada establecimiento comercial, cada industria y cada familia que se incorpora a la dinámica urbana representa una nueva demanda de servicios. Por eso, la planificación del agua debe adelantarse al crecimiento y no esperar a que las dificultades de abastecimiento se conviertan en una crisis para entonces buscar soluciones.
La ampliación anunciada también plantea la necesidad de mantener una mirada integral sobre el manejo del recurso hídrico. El aumento de la capacidad de un acueducto debe estar acompañado por políticas de conservación de las fuentes de agua, reducción de pérdidas en las redes, mantenimiento de las instalaciones y educación ciudadana sobre el uso responsable del recurso. El desarrollo de Santiago y de las comunidades cercanas dependerá no solamente de disponer de más agua, sino de administrar eficientemente la que existe y proteger las fuentes que permiten garantizar el abastecimiento de las futuras generaciones.
En definitiva, el anuncio del presidente Abinader coloca el suministro de agua potable dentro de las prioridades que deben acompañar el crecimiento de Santiago y su entorno. La ampliación del Acueducto Cibao Central, con una inversión proyectada de aproximadamente RD$9,000 millones, representa una propuesta de infraestructura orientada a responder a una demanda que seguirá creciendo junto con la población y la actividad económica. Ahora corresponderá conocer el alcance técnico definitivo del proyecto, su cronograma de ejecución y los mecanismos de supervisión, para que la planificación anunciada pueda convertirse en una obra que fortalezca de manera sostenible el servicio de agua potable en Santiago, Licey al Medio, Tamboril y las comunidades de Espaillat.


